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Lectura del día

  • Foto del escritor: Santuario San Judas Tadeo
    Santuario San Judas Tadeo
  • hace 3 días
  • 5 min de lectura

23 de junio


PRIMERA LECTURA

*

Primera lectura para la Misa del martes: 

Protegeré esta ciudad y la salvaré, por ser yo quien soy y por David, mi siervo.

Del segundo libro de los Reyes: 19, 9-11. 14-21. 31-35. 36


En aquellos días, Senaquerib, rey de Asiria, envió mensajeros para decir a Ezequías: “Díganle esto a Ezequías, rey de Judá: ‘Que no te engañe tu Dios, en el que confías, pensando que no será entregada Jerusalén en manos del rey de Asiria. Sabes bien que los reyes de Asiria han exterminado a todos los países, ¿y crees que sólo tú te vas a librar de mí?’ ”.

Ezequías tomó la carta de manos de los mensajeros y la leyó. Luego se fue al templo, y desenrollando la carta delante del Señor, hizo esta oración:

“Señor, Dios de Israel, que estás sobre los querubines, tú eres el único Dios de todas las naciones del mundo, tú has hecho los cielos y la tierra. Acerca, Señor, tus oídos y escucha; abre, Señor, tus ojos y mira. Oye las palabras con que Senaquerib te ha insultado a ti, Dios vivo. Es cierto, Señor, que los reyes de Asiria han exterminado a todas las naciones y han entregado sus dioses al fuego, porque ésos no son dioses, sino objetos de madera y de piedra, hechos por hombres, y por eso han sido aniquilados. Pero tú, Señor, Dios nuestro, sálvanos de su mano para que sepan todas las naciones que sólo tú, Señor, eres Dios”.

Entonces el profeta Isaías, hijo de Amós, mandó decir a Ezequías: “Esto dice el Señor, Dios de Israel: ‘He escuchado tu oración’. Ésta es la palabra que el Señor pronuncia contra Senaquerib, rey de Asiria:

‘Te desprecia y se burla de ti la doncella, la ciudad de Sión; a tus espaldas se ríe de ti la ciudad de Jerusalén.

De Jerusalén saldrá un pequeño grupo y del monte Sión unos sobrevivientes. El celo del Señor de los ejércitos lo cumplirá’.

Por eso, esto dice el Señor contra el rey de Asiria: ‘No entrará en esta ciudad. No lanzará sus flechas contra ella. No se le acercará con escudos ni levantará terraplenes frente a ella. Por el camino por donde vino se volverá. No entrará en esta ciudad’, lo dice el Señor. ‘La protegeré y la salvaré por ser yo quien soy y por David, mi siervo’”.

Aquella misma noche salió el ángel del Señor e hirió a ciento ochenta y cinco mil hombres en el campamento asirio. Por la mañana, al contemplar los cadáveres, Senaquerib, rey de Asiria, levantó su campamento y regresó a Nínive.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

*

Primera lectura para la Misa para la Vigilia de san Juan Bautista: 

Desde antes de formarte en el seno materno, te conozco.

Del libro del profeta Jeremías: 1, 4-10

En tiempo de Josías, el Señor me dirigió estas palabras: “Desde antes de formarte en el seno materno, te conozco; desde antes de que nacieras, te consagré y te constituí como profeta para las naciones”.

Yo le contesté: “Pero, Señor mío, yo no sé expresarme, porque apenas soy un muchacho”. 

El Señor me dijo: “No digas que eres un muchacho, pues irás a donde yo te envíe y dirás lo que yo te mande. No tengas miedo, porque yo estoy contigo para protegerte”, lo dice el Señor.

El Señor extendió entonces su brazo, con su mano me tocó la boca y me dijo: “Desde hoy pongo mis palabras en tu boca y te doy autoridad sobre pueblos y reyes, para que arranques y derribes, para que destruyas y deshagas, para que edifiques y plantes”.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL

*

Salmo responsorial para la Misa del martes: 

Del salmo 47

R. Recordamos, Señor, tu gran amor.

∙ Grande es el Señor y muy digno de alabanza, 

en la ciudad de nuestro Dios. 

Su monte santo, altura hermosa, 

es la alegría de toda la tierra. R.

∙ El monte Sión, en el extremo norte, 

es la ciudad del rey supremo. 

Entre sus baluartes ha surgido Dios 

como una fortaleza inexpugnable. R.

∙ Recordamos, Señor, tu gran amor 

en medio de tu templo. 

Tu renombre, Señor, y tu alabanza, 

llenan el mundo entero. R.

*

Salmo responsorial para la Misa para la Vigilia de san Juan Bautista: 

Del salmo 70

R. Desde el seno de mi madre tú eres mi apoyo.

∙ Señor, tú eres mi esperanza, 

que no quede yo jamás defraudado. 

Tú, que eres justo, ayúdame y defiéndeme; 

escucha mi oración y ponme a salvo. R.

∙ Sé para mí un refugio, 

ciudad fortificada en que me salves. 

Y pues eres mi auxilio y mi defensa, 

líbrame, Señor, de los malvados. R.

∙ Señor, tú eres mi esperanza; 

desde mi juventud en ti confío. 

Desde que estaba en el seno de mi madre, 

yo me apoyaba en ti y tú me sostenías. R.

∙ Yo proclamaré siempre tu justicia 

y a todas horas, tu misericordia. 

Me enseñaste a alabarte desde niño 

y seguir alabándote es mi orgullo. R.


Segunda lectura: solamente para la Misa para la Vigilia de san Juan Bautista: 


SEGUNDA LECTURA

Los profetas investigaron profundamente la gracia destinada a ustedes.

De la primera carta del apóstol san Pedro: 1, 8-12


Hermanos: Ustedes no han visto a Cristo Jesús y, sin embargo, lo aman; al creer en él ahora, sin verlo, se llenan de una alegría radiante e indescriptible, seguros de alcanzar la salvación de sus almas, que es la meta de la fe.

Los profetas, cuando predijeron la gracia destinada a ustedes, investigaron también profundamente acerca de la salvación de ustedes. Ellos trataron de descubrir en qué tiempo y en qué circunstancias se habrían de verificar las indicaciones que el Espíritu de Cristo, que moraba en ellos, les había revelado sobre los sufrimientos de Cristo y el triunfo glorioso que los seguiría. Pero se les dio a conocer que ellos no verían lo que profetizaban, sino que estaba reservado para nosotros. Todo esto les ha sido anunciado ahora a ustedes, por medio de aquellos que les han predicado el Evangelio con la fuerza del Espíritu Santo, enviado del cielo, y ciertamente es algo que los ángeles anhelan contemplar.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

R. Aleluya, aleluya.

*

Aclamación antes del Evangelio para la Misa del martes: Jn 8, 12

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida. R.

*

Aclamación antes del Evangelio para la Misa para la Vigilia de san Juan Bautista:

Cfr. Jn 1, 7; Lc 1, 17

Él vino para dar testimonio de la luz y prepararle al Señor un pueblo dispuesto a recibirlo. R. 


EVANGELIO

*

Evangelio para la Misa del martes: 

Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes.

Del santo Evangelio según san Mateo: 7, 6. 12-14

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No den a los perros las cosas santas ni echen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes y los despedacen.

Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resumen la ley y los profetas.

Entren por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y amplio el camino que conduce a la perdición, y son muchos los que entran por él. Pero ¡qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que conduce a la vida, y qué pocos son los que lo encuentran!”.

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.

1 comentario


Invitado
hace un día

Gloria a ti Señor Jesus

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