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Lectura del día

  • Foto del escritor: Santuario San Judas Tadeo
    Santuario San Judas Tadeo
  • hace 2 horas
  • 2 min de lectura

31 de mayo


PRIMERA LECTURA


Yo soy el Señor, el Señor Dios, compasivo y clemente.

Del libro del Éxodo: 34, 4-6. 8-9


En aquellos días, Moisés subió de madrugada al monte Sinaí, llevando en la mano las dos tablas de piedra, como le había mandado el Señor. El Señor descendió en una nube y se le hizo presente.

Moisés pronunció entonces el nombre del Señor, y el Señor, pasando delante de él, proclamó: “Yo soy el Señor, el Señor Dios, compasivo y clemente, paciente, misericordioso y fiel”.

Al instante, Moisés se postró en tierra y lo adoró, diciendo: “Si de veras he hallado gracia a tus ojos, dígnate venir ahora con nosotros, aunque este pueblo sea de cabeza dura; perdona nuestras iniquidades y pecados, y tómanos como cosa tuya”.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL

Daniel 3

R. Bendito seas para siempre, Señor.

∙ Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres. 

Bendito sea tu nombre santo y glorioso. R. 

∙ Bendito seas en el templo santo y glorioso. 

Bendito seas en el trono de tu reino. R. 

∙ Bendito eres tú, Señor, 

que penetras con tu mirada los abismos 

y te sientas en un trono rodeado de querubines. 

Bendito seas, Señor, en la bóveda del cielo. R. 


SEGUNDA LECTURA

Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén siempre con ustedes.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 13, 11-13

Hermanos: Estén alegres, trabajen por su perfección, anímense mutuamente, vivan en paz y armonía. Y el Dios del amor y de la paz estará con ustedes.

Salúdense los unos a los otros con el saludo de paz.

Los saludan todos los fieles.

La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén siempre con ustedes.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO. Cfr. Apoc 1, 8

R. Aleluya, aleluya.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Al Dios que es, que era y que vendrá. R.


EVANGELIO


Dios envió a su Hijo al mundo para que el mundo se salvara por él.

Del santo Evangelio según san Juan: 3, 16-18

“Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él. El que cree en él no será condenado; pero el que no cree ya está condenado, por no haber creído en el Hijo único de Dios”.

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.

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