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Lectura del día

  • Foto del escritor: Santuario San Judas Tadeo
    Santuario San Judas Tadeo
  • hace 2 días
  • 5 Min. de lectura

23 de mayo


PRIMERA LECTURA

*

Primera lectura para el Sábado VII de Pascua: 

Pablo permaneció en Roma y predicaba el Reino de Dios.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 28, 16-20. 30-31

En aquellos días, cuando llegamos a Roma, se le permitió a Pablo vivir en una casa particular, con un soldado de guardia. Tres días después de su llegada, convocó a los judíos principales, y una vez reunidos, les dijo:

“Hermanos, sin haber hecho nada en contra de mi pueblo, ni de las tradiciones de nuestros padres, fui preso en Jerusalén y entregado a los romanos. Ellos, después de interrogarme, querían ponerme en libertad, porque no encontraron en mí nada que mereciera la muerte. Pero los judíos se opusieron y tuve que apelar al César, sin pretender por ello acusar a mi pueblo. Por esta razón he querido verlos y hablar con ustedes, pues llevo estas cadenas a causa de la esperanza de Israel”.

Dos años enteros pasó Pablo en una casa alquilada; ahí recibía a todos los que acudían a él, predicaba el Reino de Dios y les explicaba la vida de Jesucristo, el Señor, con absoluta libertad y sin estorbo alguno.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

*

Primera lectura para la Vigilia de Pentecostés: 

Se llamó Babel, porque ahí confundió el Señor las lenguas de todos los hombres.

Del libro del Génesis: 11, 1-9

En aquel tiempo, toda la tierra tenía una sola lengua y unas mismas palabras. Al emigrar los hombres desde el oriente, encontraron una llanura en la región de Sinaar y allí se establecieron.

Entonces se dijeron unos a otros: “Vamos a fabricar ladrillos y a cocerlos”. Utilizaron, pues, ladrillos en vez de piedras, y asfalto en vez de mezcla. Luego dijeron: “Construyamos una ciudad y una torre que llegue hasta el cielo, para hacernos famosos, antes de dispersarnos por la tierra”.

El Señor bajó a ver la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo y se dijo: “Son un solo pueblo y hablan una sola lengua. Si ya empezaron esta obra, en adelante ningún proyecto les parecerá imposible. Vayamos, pues, y confundamos su lengua, para que no se entiendan unos con otros”.

Entonces el Señor los dispersó por toda la tierra y dejaron de construir su ciudad; por eso, la ciudad se llamó Babel, porque ahí confundió el Señor la lengua de todos los hombres y desde ahí los dispersó por la superficie de la tierra.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL

*

Salmo responsorial para el Sábado VII de Pascua: 

Del salmo 10

R. El Señor verá a los justos con complacencia. Aleluya.

∙ Desde su santo templo allá en el cielo, 

donde tiene su trono y su morada, 

los ojos del Señor miran al mundo 

y examina a los hombres su mirada. R.

∙ Examina a inocentes y malvados 

y aborrece al que ama la violencia. 

Pues es justo el Señor y ama lo justo, 

a los justos verá con complacencia. R.

*

Salmo responsorial para la Vigilia de Pentecostés: 

Del salmo 103

R. Envía, Señor, tu Espíritu, a renovar la tierra. Aleluya.

∙ Bendice al Señor, alma mía; 

Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. 

Te vistes de belleza y majestad, 

la luz te envuelve como un manto. R.

∙ ¡Qué numerosas son tus obras, Señor, 

y todas las hiciste con maestría! 

La tierra está llena de tus creaturas. 

Bendice al Señor, alma mía. R.

∙ Todos los vivientes aguardan 

que les des de comer a su tiempo; 

les das el alimento y lo recogen, 

abres tu mano y se sacian de bienes. R.

∙ Si retiras tu aliento, 

toda creatura muere y vuelve al polvo. 

Pero envías tu espíritu, que da vida, 

y renuevas el aspecto de la tierra. R.


Segunda lectura solamente para la Vigilia de Pentecostés: 


SEGUNDA LECTURA


El Espíritu intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 22-27

Hermanos: Sabemos que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto; y no sólo ella, sino también nosotros, los que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, anhelando que se realice plenamente nuestra condición de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.

Porque ya es nuestra la salvación, pero su plenitud es todavía objeto de esperanza. Esperar lo que ya se posee no es tener esperanza, porque, ¿cómo se puede esperar lo que ya se posee? En cambio, si esperamos algo que todavía no poseemos, tenemos que esperarlo con paciencia.

El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que conoce profundamente los corazones, sabe lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega conforme a la voluntad de Dios, por los que le pertenecen.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

R. Aleluya, aleluya.

*

Aclamación antes del Evangelio para el Sábado VII de Pascua: Cfr. Jn 16, 7. 13

Yo les enviaré el Espíritu de la verdad, y él los irá guiando hasta la verdad plena, dice el Señor. R.

*

Aclamación antes del Evangelio para la Vigilia de Pentecostés: 

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. R.


EVANGELIO

*

Evangelio para el Sábado VII de Pascua: 

Éste es el discípulo que ha escrito estas cosas, y su testimonio es verdadero.

Del santo Evangelio según san Juan: 21, 20-25

En aquel tiempo, Jesús dijo a Pedro: “Sígueme”. Pedro, volviendo la cara, vio que iba detrás de ellos el discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la cena se había reclinado sobre su pecho y le había preguntado: ‘Señor, ¿quién es el que te va a traicionar?’. Al verlo, Pedro le dijo a Jesús: “Señor, ¿qué va a pasar con éste?”. Jesús le respondió: “Si yo quiero que éste permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué? Tú, sígueme”.

Por eso comenzó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no habría de morir. Pero Jesús no dijo que no moriría, sino: ‘Si yo quiero que permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué?’.

Éste es el discípulo que atestigua estas cosas y las ha puesto por escrito, y estamos ciertos de que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús y creo que, si se relataran una por una, no cabrían en todo el mundo los libros que se escribieran.

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.

*

Evangelio para la Vigilia de Pentecostés: 

Brotarán ríos de agua que da la vida.

Del santo Evangelio según san Juan: 7, 37-39

El último día de la fiesta, que era el más solemne, exclamó Jesús en voz alta: “El que tenga sed, que venga a mí; y beba, aquel que cree en mí. Como dice la Escritura: Del corazón del que cree en mí brotarán ríos de agua viva”.

Al decir esto, se refería al Espíritu Santo que habían de recibir los que creyeran en él, pues aún no había venido el Espíritu, porque Jesús no había sido glorificado.

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.

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