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Santoral del día

  • Foto del escritor: Santuario San Judas Tadeo
    Santuario San Judas Tadeo
  • 16 mar
  • 2 min de lectura

16 de marzo


San Heriberto de Colonia


ARZOBISPO DE COLONIA. Nació en Worms (Alemania) en el año 970, fue el hijo del duque de Worms. Murió el 16 de Marzo de 1021 en Colonia. Fue arzobispo de Colonia, canciller del emperador Otón III y fundador de la abadía de Deutz. Heriberto fue hijo del duque Hugo de Worms. Estudió en la escuela de la catedral de Worms, ciudad natal y posteriormente se desplazó al monasterio benedictino de Gorza, sito en el ducado de Lorena. Fue nombrado rector de la catedral de Worms. En 994 fue ordenado sacerdote y el rey Otón III le nombró canciller de Italia y cuatro años más tarde, también para Alemania, cargo en el que permaneció hasta la muerte del emperador (23 de Enero 1002).


Heriberto se convirtió en el consejero más importante de Otón III, a quien acompañó a Roma en 996 y 997. En el año 999 fue elegido arzobispo de Colonia. El 9 de Julio de 999 en la ciudad italiana de Benevento recibió la investidura eclesiástica y el palio del Papa Silvestre II.


En el año 1002 estuvo presente en el lecho de muerte del emperador en Paterno. Al regresar a Alemania con los restos del emperador y la insignia imperial, fue hecho prisionero por el futuro rey Enrique II, a cuya candidatura, Heriberto se había opuesto inicialmente.


El 7 de Junio de 1002, al ser elegido Enrique nuevo rey, le sirvió, le fue fiel y acompañó a Roma en 1004 para mediar entre el monarca y la Casa de Luxemburgo.


Heriberto nunca se ganó la total confianza de Enrique II hasta el año 1021, tras reconocer el rey su error y pedir perdón al arzobispo, el mismo año de la muerte del santo.


Heriberto fundó el monasterio benedictino y la iglesia de Deutz, (donde se encuentra su tumba). Siendo considerado santo ya en vida.


El Papa Gregorio VII lo canonizó entre 1073 y 1075. Su fiesta se celebra el mismo día de su fallecimiento, el 16 de Marzo.


Oración a San Heriberto

Oh glorioso San Heriberto, fiel servidor de Dios y de la Iglesia, que con sabiduría y entrega guiaste a tu pueblo en tiempos difíciles, socórrenos en nuestras necesidades y líbranos de todo mal. Te pedimos que intercedas por nosotros ante el trono de la Misericordia Divina, para que, siguiendo tu ejemplo de humildad y amor al prójimo, podamos encontrar consuelo en nuestras tribulaciones y alcanzar la gracia de una vida plena en el amor de Dios. San Heriberto, protector de los afligidos y amigo de los necesitados, ruega por nosotros y ayúdanos a ser fieles en nuestra fe y en nuestro servicio a Dios y a nuestros hermanos.

Amén.


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